María, la madre de Juan, intuía que su vuelta del Reino de Granada había tenido una relación estrecha con Naima, su cautiva. Sentía un dolor profundo por la separación que había mostrado con su padre ¡Había estado tan ciega por el dolor por la pérdida de su hijo!.
Así que aquella noche no pudo dormir. Tenía un propósito claro, para ello ideó un plan que comenzó a poner en práctica esa misma mañana. Antes del amanecer despertó muy pronto a su hijo pequeño
- Madre, todavía no es de día, ¿Por qué me levantas tan temprano?
- Apresura, tenemos trabajo, vamos a preparar el regreso de Naima a su tierra




